Para el día de la Rentrée, nuestros alumnos vivieron una jornada llena de descubrimientos, emociones y símbolos. Plantaron su primer árbol como gesto inaugural de la apertura del colegio, dejando también sus huellas en un mural colectivo que celebra el inicio de esta aventura escolar.

Los más pequeños conocieron a los animales de la granja, explorando con curiosidad y ternura. Para quienes comen en la cantina, fue la oportunidad de probar sus primeros platillos franceses. Y muchos vivieron su primera experiencia en transporte escolar, compartiendo el camino con sus compañeros.

Fue un día lleno de alegría, donde las tradiciones educativas francesas se mezclan con la riqueza cultural de México. Una rentrée marcada por el entusiasmo, el descubrimiento y el placer de aprender juntos.